Historia de Joseph Hubertus Pilates

Joseph Hubertus Pilates (1880 – 1967) nació en Mönchengladbach, cerca de Düsseldorf, Alemania, en 1880. Fue un niño enfermizo que padeció asma, raquitismo y fiebres reumáticas y dedicó toda la vida a ser físicamente más fuerte. Cuando era joven, estudió y sobresalió en disciplinas deportivas tales como el culturismo, buceo, esquí y gimnasia, y con catorce años estaba tan en forma que fue modelo de láminas anatómicas.

Se fue a vivir a Inglaterra en 1912, donde trabajó, en un principio, como boxeador, artista circense y profesor de defensa personal de la policía inglesa. Dos años después, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, fue declarado “enemigo extranjero” y lo encerraron junto a otros alemanes en un campo de Lancaster, trasladándolo posteriormente a la Isla de Man. Pilates se hizo enfermero del campamento y entrenó a los demás internos con los ejercicios gimnásticos que había creado, empezando a tener una gran reputación cuando ninguno de sus compañeros sufrió la gripe que en Inglaterra mató a miles de personas en 1918.

Pilates siguió con sus programas de entrenamiento físico en Hamburgo (Alemania) cuando terminó la guerra, donde perfeccionó su método con la policía local. En 1926, desencantado con el trabajo que hacía con el ejército alemán, emigró a los Estados Unidos. Conoció a su futura mujer, Clara, en el barco que lo llevaba a América, con la que, al llegar, fundó un estudio en Nueva York que sigue funcionando todavía. Tanto Joe como su mujer han estado supervisando personalmente a sus clientes hasta la década de los años sesenta.

Pilates y su método, al que llamó “Contrología”, entraron en el mundo de la danza en poco tiempo. Bailarines tan famosos como Martha Graham y George Balanchine se hicieron sus seguidores y le enviaron a sus estudiantes para que los entrenara. Más tarde los deportistas y otros artistas escénicos empezaron a estudiar también con su Método.

Pilates practicó lo que predicaba y tuvo una vida sana y longeva. Murió en 1967 cuando tenía 87 años. En la actualidad las compañías de danza, grupos teatrales, estudiantes de las escuelas y universidades de arte dramático y danza, equipos deportivos profesionales, clientes de gimnasios y entusiastas del entrenamiento físico de todo el mundo siguen utilizando sus métodos y ejercicios, los cuales son cada vez más conocidos por el público general.

El equilibrio perfecto entre el Cuerpo y la Mente es la cualidad que no sólo hace que el hombre civilizado sea superior al reino salvaje y animal, también le proporciona todas las fuerzas físicas y mentales necesarias para alcanzar la meta de la Humanidad: la Salud y la Felicidad. Joseph H. Pilates